Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
Badolatosa, Sevilla, Mi pueblo

"El Bolo" Antonio Garcia Pineda

20 Mayo 2010 , Escrito por Abraham Pineda Etiquetado en #Badolatoseños Ilustres

¿QUIEN ES EL SACRISTAN?

El Sacristán, es “El Bolo” Antonio García Pineda

El-Bolo.JPGQuien no conoce, o ha conocido al Bolo, como cariñosamente se le conocía a Antonio,  nació un dia  18/03/1935  En este su pueblo de Badolatosa. Hombre sencillo y solitario que dedico toda su vida, al cuidado y servicio de la Iglesia Nuestra Señora del Socorro de nuestro pueblo.

Recordando mi infancia llegan a mi mente, el recuerdo de hombre delgado y bastante serio que siempre que íbamos a la Iglesia él estaba alli.

¿Era su casa La Iglesia?

Yo creo que Antonio vivía en la mismísima iglesia, ya que siempre que se le necesitaba se le encontraba alli. El pueblo entero, sabía que podían contar con Antonio para cualquier menester, tanto sobre la Iglesia como para cualquier otra necesidad. En la que él podía ayudar.  Siempre cumpliendo su mandato.

Mandato, ¿de Dios?  Yo creo que sí; que el mismísimo Jesucristo quiso que Antonio dedicase su vida para tenerle cerca del, y por eso le encomendó el cuidado de su casa; su Iglesia.  Para que la cuidase y la tuviese lista y preparada para recibir a todos sus feligreses.

Este Mayordomo de la Iglesia de Nuestra Señora del Socorro, cumplió hasta el último dia de su vida con el servicio de su Iglesia, y de todos los badolatoseños que le admiraban y querían como parte de sus propias familias.

Por su meritos recibió numerosos homenajes tanto del Ayuntamiento como de sus vecinos de Badolatosa

Falleció el 08/12/2001 un dia triste para todos sus convecinos, se perdía un gran hombre querido y admirado por todos. Fe de ello el dia en que su cuerpo fue trasladado desde el hospital de osuna a Badolatosa para su reposo eterno.

Antonio fue recibido por sus vecinos desde la entrada del pueblo hasta la iglesia de Nuestra Señora del Socorro donde se le dijo la misa de cuerpo presente ofrecida por el afligido párroco y compañero D. Jose  Cosano Cantalejo, junto al cual Antonio paso la mayor parte de subida en las tareas de servir a la Iglesia y le acompaño en su vida sacerdotal desde su llegada como párroco a Badolatosa en el año 1964 aproximadamente, cuando sustituyo al anterior párroco D. Alfredo.

Antonio es una leyenda viva en el recuerdo y corazón de todos los que con el compartieron sus vivencias diarias, su trabajo y su cariño hacia lo demás le hicieron se ganara la fama que hoy 20/05/2010 quiero dejar reflejado en este escrito, el servicio que Antonio desempeño no solo a la iglesia si no aun pueblo entero.

He aquí una fiel representación del trabajo del Sacristán.

Antonio aunque ya no estás entre nosotros, sabemos que Dios y sus Ángeles te están cuidando con tanto cariño, como tú hiciste por Él, cuando estabas entre nosotros.

LITURGIA MANUAL DEL SACRISTAN

a) El Sacristán es un cristiano  con vocación.

el-Bolo-7-002.jpgEl encargado de sacristía, es un cristiano que, en virtud de su Bautismo, presta un servicio a su comunidad cristiana, encargándose del mantenimiento y aumento de las cosas sagradas que se usan para el culto de Dios, y de la conservación material de la capilla o iglesia. El mas que nadie puede exclamar: Una cosa he pedido al Señor; sea buscar: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida, para gustar de la dulzura del Señor y cuidar de su templo santo (Sal 27,4).

Es ante todo un creyente, que ejerce su propia fe cristiana como homenaje a Dios. Presta ese servicio a la comunidad, no porque haya sido casualidad del destino, sino porque Dios lo llamó y él respondió a las exigencias de su bautismo y confirmación. Con Jesús debe decir. Mi alimento es hacer la voluntad de mi Padre y llevar a cabo su obra (Juan 4,34).

Porque cree que celebra algo importante, actúa con dignidad y respeto, sabiendo que en sus actividades realiza un acto de culto personal a Dios que se nos comunica y salva en Jesucristo. Amo, Señor, la belleza de tu casa, el lugar donde reside tu gloria (Sal 26,8).

b) El Sacristán es un signo de Cristo Servidor.

el-Bolo-7-001.jpgEs signo de Cristo, que no vino a ser servido sino a servir (Marcos 10,45), y de la Iglesia que es servidora. Es un laico consciente y responsable, surgido de la comunidad que trata de vivir el Evangelio y de hacer de la capilla un centro activo para difundirlo. Al estar metido también en la vida común de la gente, especialmente el casado, hace superar la separación entre fe y vida, lo espiritual y lo temporal, el evangelio y los problemas.

Siendo lo sagrado algo perteneciente y reservado a Dios, debe tratarse dignamente, sabiendo que no somos sino siervos instiles (Lucas 17,10), meros administradores. Como tratamos sus cosas, así  tratamos a Dios: respeto, amor, servicio, generosidad; o bien, irreverencia, orgullo, descuido. Es un honor servir a Dios, disponiendo convenientemente, con orden y prontitud, lo que se le encomienda para gloria de Dios.

No solamente celebra su fe, sino también ayuda a otros a celebrar lo mejor posible, disponiendo todo. La disposición misma de las cosas y de los espacio llega a ser un signo sacramental  de lo que celebra y de la comunidad.

c) El Sacristán es un ministro sagrado.

El-bolo-5.pngEjercita un ministerio de apostolado con los demás, ayudándolos a celebrar mejor y a que se sientan como en su casa. Aunque su ministerio no es tan importante como el del presidente, ni tan significativo como el del lector o comentador, es un verdadero ministerio. Presta a la comunidad un servicio permanente y oficial que responde a una necesidad; y no solo prestaciones ocasionales, supletorias, nacidas de su iniciativa. De algún modo tiene algún mandato de la Iglesia y cierta estabilidad.

No es un clérigo ni alguien que recibe una concesión, un premio o un estimulo, o que haya simplemente un trabajo; sino que es un laico comprometido que descubrí en  un don del Espíritu Santo para dar un servicio real a la comunidad. Eso supone cobrar mayor conciencia de su misión y mayor capacitación para un mejor servicio.

El testimonio de la palabra y de vida es muy importante para todo cristiano; pero sobre todo para un encargado de Sacristía. Ya que tiene la misión de preparar y disponer todo lo necesario para que Dios salve a su pueblo en la acción litúrgica y el pueblo le rinda honor en el sacrificio de alabanza que merece. Deberá de pertenecer al equipo de Liturgia, para mayor coordinación.

En conclusión, el Sacristán es una persona de capital importancia para que se lleve a cabo la obra de Dios. De su manera de ser y de vivir depende que muchos se acerquen o se alejen de Dios.

d) El Sacristán no es un mero trabajador

El bolo 4El perfecto cumplimiento del deber santifica al hombre. Hay tres direcciones:

a) Hacia Dios, porque hemos sido creados para alabanza de su gloria.

b) Hacia el prójimo, dando amor, comprensión, ayuda desinteresada, como hijos de Dios: Quien ama a Dios ame también a su hermano (1 Juan 4,21). c) Hacia sí mismo, por el aliento de vida que hay en nosotros y nos hace tender a Dios y a realizar su plan.

El Sacristán trabaja de lleno en su empleo múltiple. Se ocupa en tener todo lo necesario para la celebración y en tener todo en orden en la Iglesia y en la sacristía. Pero se le encomiendan muchísimas cosas: mantener en orden y buen estado los locales y objetos, la conservación y el cuidado de las cosas, muebles, lugares, su limpieza y su justo trato: tener a punto los libros, las vestiduras sagradas, la iluminación y el sonido, los toques de campana, la colecta, el cambio de flores, el adorno del templo, abrir y cerrar puertas, controlar monaguillos, etc. No lo hace por paga, aunque reciba algún estimulo.

Apostoloteca.org

 

Compartir este post

Repost 0

Comentar este post